Guatemala podría ser la envidia de
países como España, donde la tasa de desempleo se encuentra en 22.7 por ciento;
Grecia, con 25.4 por ciento de paro, o incluso Alemania, donde el porcentaje es
de 4.7, según el reporte de abril pasado.
Sin embargo, las cosas no son tan
buenas para los guatemaltecos. De los 6 millones 129 mil 900 en edad de
laboral, solo 2 millones 096 mil 877 –el 33.28 por ciento– tienen un trabajo
estable en el sector formal, es decir, con la garantía de un salario mínimo,
acceso a seguridad social, vacaciones y prestaciones.
La mayoría, es decir 4 millones 035
mil 118 –el 66.72 por ciento–, están empleados en el sector informal,
principalmente en el sector del comercio y la agricultura, lo que significa que
están desprotegidos por la legislación laboral y no tienen certeza de que sus ingresos
sean estables cada mes.
Según el INE, al menos 8 de cada 10
personas ubicadas en lo informal residen en el área rural, lo que da lugar a
pensar en la precariedad de sus ingresos. El promedio de salarios a nivel
nacional ronda los Q2,207 quetzales, en comparación a los Q1,471 del promedio
rural.
Con esos salarios, los empleados
difícilmente pueden adquirir los alimentos para subsistir. El INE refiere que
el costo de la canasta básica, el estimado del precio de los alimentos para una
familia de cinco integrantes, hasta junio de este año, se situó en Q3 mil
405.60 quetzales.
La Canasta Básica Vital, que incluye
el pago de bienes y servicios esenciales como educación, salud, vivienda y
transporte, sería inalcanzable para quienes tienen un empleo informal. En junio
se cotizó en Q6 mil 214.60 para una familia de cinco personas.
La Hora
Por Grecia Ortiz
Si se mide el nivel de trabajo en
Guatemala en base a las
estadísticas no tendría escases de
oportunidad laboral. Pero el nivel de empleo no es lo suficientemente estable
ya que el trabajo informal es el resultado de la falta de empleo en sí, debido
a factores como falta de educación , género, experiencia, disponibilidad de
tiempo, etc. A consecuencia de la
necesidad de ingresos económicos las personas desempleadas aceptan trabajos
informales de parte de otras personas o ellos mismo trabajan por su cuenta,
como lustrador de zapatos, vendedor de ambulante. Se ha creado una cultura de “pagar
lo menos posible y recibir por lo menos algo para comer”. De esta manera el círculo
vicioso de la pobreza solamente se está alimentando.
Las instituciones encargadas de
velar por el bienestar del trabajo, no se están cumpliendo su objetivo. Por diferentes
razones: malgasto de ingresos del ente, deben de reestructurar el sistema de
leyes, corrupción, etc. De este modo las soluciones a esta problemática se ven
distantes ya que si existen o se crearan el gran sistema las eliminaría o no
estaría dispuesto a cumplirlas ya que eso significaría un gasto enorme para el
sector empresarial.