lunes, 11 de julio de 2016

Bibliografia



  • Anuario estadístico, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 2013

  • Primera Encuesta Nacional de la Juventud en Guatemala (ENJU), 2011.

  • Encuesta nacional de empleo e ingresos 1-2014 (ENEI), Instituto Nacional de estadística (INE), 2014.


  • La Patria del Criollo.
  •  Maul, Hugo, Lisardo Bolaños, Jaime Díaz y Javier Calderón (2006). Economía Informal: Superando las Barreras de un Estado Excluyente. Centro de Investigaciones Económicas Nacionales.
  • Lee, Sigfrido, Hugo Maul, María Isabel Bonilla, Verónica Spross y Lisardo Bolaños (2004). Políticas Laborales en Centroamérica: ¿Oportunidades o barreras para el desarrollo?.
  • Cunningham, Wendy (2009). “El potencial de la juventud: políticas para jóvenes en situación de riesgo en América Latina y el Caribe”.
  • PNUD (2008). Guatemala: ¿una economía al servicio del desarrollo humano? Informe Nacional de Desarrollo Humano 2007/2008, Volumen I. Guatemala. PNUD.
  • Fuentes, Juan Alberto (1999). Apertura y empleo en Guatemala, Cuadernos de desarrollo humano, Ciudad de Guatemala, PNUD.

Programas socioeconómicos en pro del desarrollo ciudadano




Varias instituciones del sector privado buscan empoderar el desarrollo económico de comunicadas marginales brindándoles la oportunidad de tener un empleo estable con prestaciones, empleo formal. Con esto se asegura el respaldo de la empresa hacia el colaborador. Gran parte se debe a la implementación de programas por parte de ONGs que ayudan a las comunidades afectadas por la industrialización y/o extracción de recursos naturales.
La municipalidad de Guatemala ha implementado programas de inserción social al ámbito laboral por ejemplo los vendedores de flores en los semáforos. De manera que los vendedores de ambulantes son reclutados, certificados para después seguir vendiendo de forma de ambulante pero con algún tipo de respaldo.
Embajada z18 de Trotrix el cual consiste en el reclutamiento de personas sin empleo para buscarle trabajo, este programa funcionaba como una sede en el cual hacia contacto con empresas que buscaban personas con ciertas especializaciones, no solamente aceptaban personas con educación.
Este puede ser una solución inmediata o a mediano plazo en el cual se busca contrarrestar la problemática de la falta de trabajo y evitar en lo que se pueda el trabajo informal.

Trabajo informal




Guatemala podría ser la envidia de países como España, donde la tasa de desempleo se encuentra en 22.7 por ciento; Grecia, con 25.4 por ciento de paro, o incluso Alemania, donde el porcentaje es de 4.7, según el reporte de abril pasado.
Sin embargo, las cosas no son tan buenas para los guatemaltecos. De los 6 millones 129 mil 900 en edad de laboral, solo 2 millones 096 mil 877 –el 33.28 por ciento– tienen un trabajo estable en el sector formal, es decir, con la garantía de un salario mínimo, acceso a seguridad social, vacaciones y prestaciones.
La mayoría, es decir 4 millones 035 mil 118 –el 66.72 por ciento–, están empleados en el sector informal, principalmente en el sector del comercio y la agricultura, lo que significa que están desprotegidos por la legislación laboral y no tienen certeza de que sus ingresos sean estables cada mes.
Según el INE, al menos 8 de cada 10 personas ubicadas en lo informal residen en el área rural, lo que da lugar a pensar en la precariedad de sus ingresos. El promedio de salarios a nivel nacional ronda los Q2,207 quetzales, en comparación a los Q1,471 del promedio rural.
Con esos salarios, los empleados difícilmente pueden adquirir los alimentos para subsistir. El INE refiere que el costo de la canasta básica, el estimado del precio de los alimentos para una familia de cinco integrantes, hasta junio de este año, se situó en Q3 mil 405.60 quetzales.
La Canasta Básica Vital, que incluye el pago de bienes y servicios esenciales como educación, salud, vivienda y transporte, sería inalcanzable para quienes tienen un empleo informal. En junio se cotizó en Q6 mil 214.60 para una familia de cinco personas.
La Hora
Por Grecia Ortiz

Si se mide el nivel de trabajo en Guatemala  en base a las estadísticas  no tendría escases de oportunidad laboral. Pero el nivel de empleo no es lo suficientemente estable ya que el trabajo informal es el resultado de la falta de empleo en sí, debido a factores como falta de educación , género, experiencia, disponibilidad de tiempo, etc.  A consecuencia de la necesidad de ingresos económicos las personas desempleadas aceptan trabajos informales de parte de otras personas o ellos mismo trabajan por su cuenta, como lustrador de zapatos, vendedor de ambulante. Se ha creado una cultura de “pagar lo menos posible y recibir por lo menos algo para comer”. De esta manera el círculo vicioso de la pobreza solamente se está alimentando.
Las instituciones encargadas de velar por el bienestar del trabajo, no se están cumpliendo su objetivo. Por diferentes razones: malgasto de ingresos del ente, deben de reestructurar el sistema de leyes, corrupción, etc. De este modo las soluciones a esta problemática se ven distantes ya que si existen o se crearan el gran sistema las eliminaría o no estaría dispuesto a cumplirlas ya que eso significaría un gasto enorme para el sector empresarial.

domingo, 10 de julio de 2016

Ley de Competencia




Como su nombre lo dice “ley de competencia” es la norma que protege la competencia en el mercado, esto quiere decir que es una ley en contra de los monopolios.

Esta ley se encarga de regular el comercio mediante la prohibición de restricciones ilegales, la fijación de precios y los monopolios. Además busca promover la competencia entre las empresas existentes en un mercado y el fomento de la calidad de bienes y servicios al menor precio posible, garantizando una estructura de mercado eficiente.

Los países se benefician en que el mercado sería más amplio con mayor variedad de bienes, productos y servicios. Con la competencia se innovaría el mercado basado en las tendencias de los consumidores. En la actualidad se busca el bienestar de los animales abandonados, explotados o maltratados, también el cuidado del medio ambiente por ejemplo.
Los países de Centroamérica que tienen vigente la ley de competencia son:

  • ž   Honduras 2005
  • ž   El Salvador 2004
  • ž   Nicaragua 2006
  • ž   Costa Rica 2002
  • ž   Panamá 2007

Guatemala y Belice no tienen vigente la ley de competencia, por lo que los gobiernos se benefician conjuntamente con las empresas monopolizadoras. Al no tener una ley que respalde a la libre competencia, se está propenso a la creación de nuevos monopolios.
Al no tener opciones disponibles de productos o servicios los precios se mantendrían altos ya que la única alternativa ,si no se está de acuerdo, es dejar de consumir. Esto impactaría negativamente en la población, beneficiando así a un número pequeño de la población.

Bajos Salarios




En Guatemala el panorama para las personas trabajadoras no es nada alentador, tomando en cuenta el desempleo y el bajo salario que se percibe, el cual no alcanza para cubrir el costo de la canasta básica alimentaria, según lo evaluado por la Defensoría de las Personas Trabajadoras de la institución del Procurador de los Derechos Humanos.

Son precarias las condiciones de trabajo bajo las que son contratadas algunas personas, quienes por necesidad aceptan lo que las empresas ofrecen, incluso se pagan salarios por debajo del mínimo establecido y los trabajadores o aspirantes por miedo a no ser contratados o a ser despedidos en el caso de ya estar laborando, no denuncian estas irregularidades en la Inspección de Trabajo, y si lo hacen, el tiempo que se llevan los inspectores para la verificación oscila entre uno a dos meses. Esto debido a la carga de trabajo que tienen, según manifestaron delegados de dicha entidad. Mientras tanto, el problema denunciado persiste o bien las personas son retiradas de sus labores.

Según la Defensoría antes mencionada, esta situación puede desencadenar un futuro con más delincuencia por los bajos salarios y la falta de oportunidades. Eventualmente también puede aumentar la desnutrición, debido a que las personas desempleadas o con muy bajos ingresos reducen la ingesta de alimentos vitales, lo cual puede afectar el crecimiento de los niños menores de cinco años.

Entre las acciones emprendidas por la Defensoría, se ha brindado acompañamiento a personas que tramitaron desde hace mucho tiempo su pensión por Invalidez, Vejez y Sobrevivencia (IVS), logrando en varios de los casos les sea concedido dicho aporte económico que por derecho adquirieron; así también, con la intervención de delegados de la Defensoría del Pueblo se logró el respeto y trato digno a las personas trabajadoras, en casos en que sus derechos fueron conculcados.



El Desempleo de los Jóvenes





Como una de las principales contradicciones del sistema económico está la situación del desempleo y subempleo en las generaciones jóvenes (entre 15 y 25 años). Descrita como la necesidad básica de cualquier persona joven de trabajar para lograr sus objetivos y su proyección social (ser productivos, independencia, vincularse a la sociedad, ayudar a la sociedad, etc.), pero que contradictoriamente la situación del mercado laboral actual no permite que se logren captar a la totalidad de estas personas, simplemente se puede decir que la contradicción radica en que todas las personas necesitan trabajar para vivir, pero el mercado laboral no necesita de todas las personas para producir, situación que empeora si la economía se mantiene débil e informal como sucede en Guatemala.

El desempleo de los jóvenes constituye un verdadero derroche de recursos humanos, que a la larga perjudica tanto a los afectados como a sus familiares. Este fenómeno suele ir aparejado con un crecimiento de la criminalidad y la aparición de grupos desfavorecidos que generalmente tienen sus propias reglas y formas de subcultura.

En el otro extremo del espectro, también aumenta la proporción de trabajadores de mayor edad que son excluidos del mercado de trabajo. Por cierto, no todos los trabajadores que se retiran de la vida activa lo hacen voluntariamente. El gran movimiento de reestructuración empresarial y reducción de plantillas registrado hacia fines del decenio de 1980, estimuló los despidos colectivos de trabajadores mayores, cuyas remuneraciones son más elevadas en aquellas empresas cuya escala salarial se basa en la antigüedad y no en la productividad.

Ante estos problemas, el dilema básico de la política de los Estados se plantea entre la utilización de la jubilación anticipada (como mecanismo de alivio al desempleo entre los jóvenes), y la viabilidad financiera a largo plazo del sistema de pensiones.

En esencia es un problema mucho más complejo que solo la falta de inversión privada, o aumentar la calidad educativa ya sea pública o privada (ya que no precisamente tiene relación la calidad de educación con la disminución del desempleo), o simplemente dar incentivos fiscales o económicos a empresas ya sean pequeñas, medianas, transnacionales o multinacionales, como se hace creer en los foros de las elites empresariales guatemaltecas.

Esta situación tiene efectos tanto económicos como sociales peligrosos para la gobernabilidad y sostenibilidad de nuestras sociedades en el corto, mediano y largo plazo.

viernes, 8 de julio de 2016

Desempleo en Guatemala



El sector laboral en Guatemala es caracterizado por estar segmentado en dos grupos importantes: el sector formal y el sector informal. Si bien para Guatemala este es el ambiente común donde los individuos se desarrollan, para el resto del mundo “lo común” es mantener un balance entre el empleo formal y el desempleo. Es decir, el desempleo es un estado del ser humano que no es deseado, que es transitorio y que existe la esperanza para migrar a un empleo formal donde existe una carrera y se puede alcanzar un mejor nivel de vida.


En Guatemala, el sector laboral no funciona de esta manera. El desempleo es mínimo y la informalidad es el estado donde el individuo permanece cuando no encuentra empleo formal. Esta situación se debe a las barreras que existen para la creación del empleo formal.

La estructura económica de Guatemala ha estado bajo constante presión en las últimas décadas. Cada año se agregan nuevas personas a la fuerza laboral sin que el crecimiento económico sea lo suficientemente alto como para incorporarlas de manera adecuada y digna al mercado laboral formal.

En Guatemala, el desempleo abierto presenta serias deficiencias, como corresponde a una economía poco formalizada. Es difícil creer que durante una crisis económica como la de los años ochenta, las tasas de desempleo hayan oscilado en torno al 3% y en la actualidad el porcentaje oscila en el 4.06%. Ahora bien, aunque éste no sea un indicador correcto de la dimensión de las dificultades para obtener empleo, sí puede tomarse en cuenta para seguir las variaciones del problema, así como para examinar su composición interna.

La única manera de acabar con el desempleo es creando empleo, pero no es cosa fácil generar puestos de trabajo. Y, cuando se logra crear nuevos puestos, el sostenimiento rentable de los empleos puede resultar más difícil que producirlos. El empleo y el desempleo se generan por numerosas causas y hacen surgir muchos efectos. Dinero es lo primero que se necesita para generar empleo, pero lo más importante, o mejor dicho indispensable, es que resulte rentable hacer el empleo. Hay que entender que detrás de cada empleo, de algún modo debe resultar alguna utilidad real para el empleador, y que, si no es así, no es empleo sino burocracia.

El empleo y el desempleo, en la práctica pueden ser generados por los mismos entes o factores. Las reglas de gobierno y la estabilidad política de cada país son factores determinantes en la producción de empleo en cada lugar del mundo.

miércoles, 29 de junio de 2016

Situación de empleo en Guatemala



La seguridad de la subsistencia de las personas de un Estado debería de ser asistida por el mismo en caso que este tuviera como deficiencia la generación de empleos suficientes como para satisfacer la necesidad de todos sus habitantes. Sin embargo, hay situaciones que se dan en que el exceso en este tipo de asistencialismo se vuelve dañino para la sociedad, creando individuos acomodados a las facilidades de una política de desempleo (como suele ser en los países que la poseen) floja y sin estrategias reales para validar el empeño del desempleado por iniciar labores nuevamente. 
Los costos de mantener a familias desempleadas como sucede en muchos países, depende de cada familia el cómo se les retribuirá la asistencia acorde a sus ingresos anuales anteriores. En caso de haber políticas de desempleo se debería atribuir la obligación de velar por ellas a una superintendencia únicamente enfocada en manejar esas políticas.
Por lo regular, en el imaginario popular guatemalteco se tiene la tendencia a creer que hay falta de empleos en Guatemala, sin embargo no es del todo cierto. Según la encuesta de ENCOVI del 2011 arriba del 98 % de los habitantes aptos para laborar tienen un empleo, sin embargo no se puede decir que es una situación favorable aunque el número parezca positivo, porque de ellos menos de la mitad tiene un empleo formal con prestaciones de ley y beneficios del Estado. Lo anterior con relación a la Encuesta Nacional de Empleos e Ingresos (ENEI).
Es necesario que haya políticas que presionen a los empleadores a ingresar a sus colaboradores en las planillas del seguro social, así como acciones que ayuden a incentivar a las personas a querer estar en una planilla. Un ejemplo claro y posible podría ser darle la seguridad a las personas que el seguro social podrá suplir las necesidades que promete, y no tener los problemas de ineficiencia que lo caracterizan.

martes, 7 de junio de 2016

Pobreza y lugar de la mujer en Guatemala

Foto tomada de www.flickr.com


La situación de pobreza en el país es una característica que ha definido al mismo por gran cantidad de años, sin embargo, al pasar del tiempo, el problema ha incrementado, a tal punto que en la actualidad la pobreza supera la mitad de la población, y parece ser un incremento desenfrenado e irreparable, o por lo menos, que nadie se ha proyectado con suficiente fuerza para detenerlo.
Ciertamente quienes se ven más afectados por la pobreza son las personas que viven en el área rural, en especial los indígenas, pero se puede ver también niveles de pobreza extrema en el área metropolitana de la ciudad, un espacio urbano con más de 400 asentamientos (de acuerdo al estudio “Censo de asentamientos informales del área metropolitana” realizado por Techo Guatemala, que aún no ha sido publicado). En una extensa cantidad de casos, la pobreza es casi una condición social heredada, se fortalece en el racismo general de la sociedad y fortifica sus raíces en el clasismo, el cual no permite el fácil movimiento entre clases sociales.
La falta de trabajo y el poco cuidado que se tiene por el respeto de los derechos de los trabajadores al retribuirles su esfuerzo laboral con un salario menor al indicado por el mínimo establecido, es además un factor importante para entender la pobreza. No sólo la mala paga por el trabajo agrícola o mano de obra básica, sino también la indiferencia del estado por comprender esta problemática, es visible su falta de interés al escuchar declaraciones sobre iniciativas de salarios diferenciados del exmandatario Alejandro Maldonado, por ejemplo.
Uno de los problemas es que se sigue llevando la política de la vieja escuela, es más una tradición mandatorial que en realidad una estrategia de gobierno la que se lleva en el país, si se dejara de lado la adultocracia que predomina en el país y se le diera la oportunidad a jóvenes preparados y capacitados, podría verse un cambio en el manejo de las labores del estado. La juventud en realidad es el presente del país, es la fuerza que puede realizar cambios en la actualidad, por ello hay espacios abiertos para atacar las problemáticas del país desde diferentes ángulos, y una considerable cantidad de oportunidades para combatir la pobreza y detectar los hitos que han generado el crecimiento de la misma. Estos espacios puede ser tanto en el involucramiento en la política como en las distintas ONG que hay en el país.
La juventud debe tomar iniciativas de cambio para que se puedan integrar a este, así como se ha cambiado el rol de la mujer en la sociedad patriarcal, que se ha tenido por tradición desde la conquista española, así como las mujeres se han desarrollado para ser parte de la fuerza laboral del país y lograr introducirse en las funciones que antes eran exclusivas para los hombres. Se puede apreciar en el congreso de la república que tanto mujeres como jóvenes han ingresado, pero sería adecuado también analizar que no sólo deberían entrar por sus características temporales o de rol de género, sino por sus aptitudes, que sean las idóneas para las labores.

A las mujeres, cada vez más, se le abren oportunidades laborales, sin embargo no es tan rápido llegar al nivel que debería de estar, es decir, no están realizando una aproximación a la equidad de género como se debería. Un mejor entendimiento sobre la educación sin importar el género sería un inicio adecuado para resolver los estigmas que se tiene sobre el trabajo que realizan las mujeres. Para algunas mujeres, el trabajo de hogar ya no es suficiente para su superación personal, y buscan desarrollarse profesionalmente. Sin embargo, hay mujeres que aún con la oportunidad laborar, prefieren dedicar su vida a la construcción y mantenimiento de su hogar y familia.