En
Guatemala el panorama para las personas trabajadoras no es nada alentador,
tomando en cuenta el desempleo y el bajo salario que se percibe, el cual no
alcanza para cubrir el costo de la canasta básica alimentaria, según lo
evaluado por la Defensoría de las Personas Trabajadoras de la institución del
Procurador de los Derechos Humanos.
Son
precarias las condiciones de trabajo bajo las que son contratadas algunas personas,
quienes por necesidad aceptan lo que las empresas ofrecen, incluso se pagan
salarios por debajo del mínimo establecido y los trabajadores o aspirantes por
miedo a no ser contratados o a ser despedidos en el caso de ya estar laborando,
no denuncian estas irregularidades en la Inspección de Trabajo, y si lo hacen,
el tiempo que se llevan los inspectores para la verificación oscila entre uno a
dos meses. Esto debido a la carga de trabajo que tienen, según manifestaron
delegados de dicha entidad. Mientras tanto, el problema denunciado persiste o
bien las personas son retiradas de sus labores.
Según la
Defensoría antes mencionada, esta situación puede desencadenar un futuro con
más delincuencia por los bajos salarios y la falta de oportunidades. Eventualmente
también puede aumentar la desnutrición, debido a que las personas desempleadas
o con muy bajos ingresos reducen la ingesta de alimentos vitales, lo cual puede
afectar el crecimiento de los niños menores de cinco años.
Entre las
acciones emprendidas por la Defensoría, se ha brindado acompañamiento a
personas que tramitaron desde hace mucho tiempo su pensión por Invalidez, Vejez
y Sobrevivencia (IVS), logrando en varios de los casos les sea concedido dicho
aporte económico que por derecho adquirieron; así también, con la intervención
de delegados de la Defensoría del Pueblo se logró el respeto y trato digno a
las personas trabajadoras, en casos en que sus derechos fueron conculcados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario