miércoles, 29 de junio de 2016

Situación de empleo en Guatemala



La seguridad de la subsistencia de las personas de un Estado debería de ser asistida por el mismo en caso que este tuviera como deficiencia la generación de empleos suficientes como para satisfacer la necesidad de todos sus habitantes. Sin embargo, hay situaciones que se dan en que el exceso en este tipo de asistencialismo se vuelve dañino para la sociedad, creando individuos acomodados a las facilidades de una política de desempleo (como suele ser en los países que la poseen) floja y sin estrategias reales para validar el empeño del desempleado por iniciar labores nuevamente. 
Los costos de mantener a familias desempleadas como sucede en muchos países, depende de cada familia el cómo se les retribuirá la asistencia acorde a sus ingresos anuales anteriores. En caso de haber políticas de desempleo se debería atribuir la obligación de velar por ellas a una superintendencia únicamente enfocada en manejar esas políticas.
Por lo regular, en el imaginario popular guatemalteco se tiene la tendencia a creer que hay falta de empleos en Guatemala, sin embargo no es del todo cierto. Según la encuesta de ENCOVI del 2011 arriba del 98 % de los habitantes aptos para laborar tienen un empleo, sin embargo no se puede decir que es una situación favorable aunque el número parezca positivo, porque de ellos menos de la mitad tiene un empleo formal con prestaciones de ley y beneficios del Estado. Lo anterior con relación a la Encuesta Nacional de Empleos e Ingresos (ENEI).
Es necesario que haya políticas que presionen a los empleadores a ingresar a sus colaboradores en las planillas del seguro social, así como acciones que ayuden a incentivar a las personas a querer estar en una planilla. Un ejemplo claro y posible podría ser darle la seguridad a las personas que el seguro social podrá suplir las necesidades que promete, y no tener los problemas de ineficiencia que lo caracterizan.

martes, 7 de junio de 2016

Pobreza y lugar de la mujer en Guatemala

Foto tomada de www.flickr.com


La situación de pobreza en el país es una característica que ha definido al mismo por gran cantidad de años, sin embargo, al pasar del tiempo, el problema ha incrementado, a tal punto que en la actualidad la pobreza supera la mitad de la población, y parece ser un incremento desenfrenado e irreparable, o por lo menos, que nadie se ha proyectado con suficiente fuerza para detenerlo.
Ciertamente quienes se ven más afectados por la pobreza son las personas que viven en el área rural, en especial los indígenas, pero se puede ver también niveles de pobreza extrema en el área metropolitana de la ciudad, un espacio urbano con más de 400 asentamientos (de acuerdo al estudio “Censo de asentamientos informales del área metropolitana” realizado por Techo Guatemala, que aún no ha sido publicado). En una extensa cantidad de casos, la pobreza es casi una condición social heredada, se fortalece en el racismo general de la sociedad y fortifica sus raíces en el clasismo, el cual no permite el fácil movimiento entre clases sociales.
La falta de trabajo y el poco cuidado que se tiene por el respeto de los derechos de los trabajadores al retribuirles su esfuerzo laboral con un salario menor al indicado por el mínimo establecido, es además un factor importante para entender la pobreza. No sólo la mala paga por el trabajo agrícola o mano de obra básica, sino también la indiferencia del estado por comprender esta problemática, es visible su falta de interés al escuchar declaraciones sobre iniciativas de salarios diferenciados del exmandatario Alejandro Maldonado, por ejemplo.
Uno de los problemas es que se sigue llevando la política de la vieja escuela, es más una tradición mandatorial que en realidad una estrategia de gobierno la que se lleva en el país, si se dejara de lado la adultocracia que predomina en el país y se le diera la oportunidad a jóvenes preparados y capacitados, podría verse un cambio en el manejo de las labores del estado. La juventud en realidad es el presente del país, es la fuerza que puede realizar cambios en la actualidad, por ello hay espacios abiertos para atacar las problemáticas del país desde diferentes ángulos, y una considerable cantidad de oportunidades para combatir la pobreza y detectar los hitos que han generado el crecimiento de la misma. Estos espacios puede ser tanto en el involucramiento en la política como en las distintas ONG que hay en el país.
La juventud debe tomar iniciativas de cambio para que se puedan integrar a este, así como se ha cambiado el rol de la mujer en la sociedad patriarcal, que se ha tenido por tradición desde la conquista española, así como las mujeres se han desarrollado para ser parte de la fuerza laboral del país y lograr introducirse en las funciones que antes eran exclusivas para los hombres. Se puede apreciar en el congreso de la república que tanto mujeres como jóvenes han ingresado, pero sería adecuado también analizar que no sólo deberían entrar por sus características temporales o de rol de género, sino por sus aptitudes, que sean las idóneas para las labores.

A las mujeres, cada vez más, se le abren oportunidades laborales, sin embargo no es tan rápido llegar al nivel que debería de estar, es decir, no están realizando una aproximación a la equidad de género como se debería. Un mejor entendimiento sobre la educación sin importar el género sería un inicio adecuado para resolver los estigmas que se tiene sobre el trabajo que realizan las mujeres. Para algunas mujeres, el trabajo de hogar ya no es suficiente para su superación personal, y buscan desarrollarse profesionalmente. Sin embargo, hay mujeres que aún con la oportunidad laborar, prefieren dedicar su vida a la construcción y mantenimiento de su hogar y familia.

Estado y Economía de Guatemala

Noticia
Esto dijeron los empresarios de la caída económica

Distintos sectores productivos del país muestran preocupación por la desaceleración que atraviesa la economía del país y sus expectativas de futuro no son alentadoras.

Por Guillermo Isaí Ramírez
08 de Julio de 2016

El producto interno bruto (PIB) del primer trimestre del año creció 2.8% y hubo una menor producción y demanda, además de pocas solicitudes de crédito empresarial, por lo que los expertos consideran que el país enfrenta un período de desaceleración económica.


El presidente de la Cámara Guatemalteca de la Construcción (CGC), José González-Campo, se quejó de que el tema de licencias de construcción no se ha solucionado; el índice mensual de la actividad económica registró, la cifra más baja desde septiembre del 2012 (2.74%), las exportaciones cayeron y el crédito al sector privado que no muestra crecimiento, han permitido que el empresario se preocupe por lo que sucede.

“La lentitud económica no tiene relación directa con los temas judiciales, sin embargo, hay un nivel de parálisis en el Estado, ya que los funcionarios no toman decisiones rápidas y no se animan a firmar. Se ha creado un clima y un sentimiento de incertidumbre, lo que afecta a la población”, dijo.

Rolando Paiz, presidente la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), indicó que las exportaciones de productos no tradicionales han caído en 2% este año, y ello se debe al precio de las ventas más que al volumen exportado. Paiz cree que existe “cierto sentimiento” de incertidumbre, lo que ha hecho que algunos indicadores muestren una tendencia a la baja.

El exportador agregó que del crecimiento previsto por el Banco de Guatemala (3.1% a 3.9%), el país se ubicará en el rango más bajo.

Jaime Matus, presidente de la Cámara Empresarial de Comercio y Servicios (Cecoms), indicó que con la baja en la cantidad de préstamos, menos exportaciones y que la industria grande no está invirtiendo y solo se mantiene, el crecimiento del país será menor a lo proyectado por el Banguat.

Matus considera que la micro, pequeña y mediana empresa es castigada y sufre por las decisiones de las grandes compañías.

“La actividad económica viene cayendo, es un mes de poco movimiento económico, y las ventas estan bajas, además hay que estar capitalizados porque se viene el pago del Bono 14, y aunque la la imagen política del país esté bien, la SAT se está yendo a procesos penales y no a procesos administrativos, eso desicentiva a los empresarios”, expresó Matus.

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Prensa Libre.






Comentario 


La economía nacional inicia un proceso de recuperación hasta el año 2004. No obstante, los principales mecanismos de redistribución del ingreso continúan siendo extremadamente débiles, configurando un escenario de crecimiento económico sin equidad. Guatemala no aprovecho los beneficios del ciclo económico ascendente de la economía mundial para implementar políticas redistributivas que disminuyan la pobreza y la desigualdad. Para lograr avances se necesita generar oportunidades de trabajo, crédito y asistencia técnica a las micro, pequeña y mediana empresas. Así como una adecuada política fiscal y tributaria, elevar el nivel educativo de la población y promover el desarrollo rural.

Sin políticas redistributivas, los beneficios del crecimiento económico se concentran en los monopolios nacionales y las empresas transnacionales.